De la inflamación simple a la infección generalizada
Cuando el apéndice se perfora, se pueden formar abscesos localizados o extenderse la infección por toda la cavidad. Este riesgo es similar al que ocurre cuando fallan los tratamientos en casos de colecistitis o colelitiasis, donde la vesícula biliar también presenta una inflamación severa. Además, una intervención tardía aumenta las probabilidades de enfrentar complicaciones cutáneas postoperatorias, como quistes sebáceos infectados o la aparición de quistes y lipomas en la zona de la incisión si no se cuida la técnica de cierre.
